¿Es posible automatizar de forma eficaz la elaboración de informes sobre participaciones?
Sí, siempre y cuando se automatice la cadena de datos, y no solo el formato del documento final. La mayoría de los proyectos fracasan porque se centran en la «última milla», es decir, el informe LP o el dossier para el consejo de administración, cuando el coste real se encuentra en las fases previas: recopilar, volver a introducir y garantizar la fiabilidad de la información generada por terceros, en distintos formatos y con plazos diferentes.
Tres niveles de automatización, por orden de valor creciente. En primer lugar, la recopilación: un portal de introducción de datos estructurado, abierto a los directivos de las filiales, sustituye al intercambio de correos electrónicos y hace que la fecha de cierre sea previsible. Es el recurso más importante y más subestimado. A continuación, el control: coherencia con el trimestre anterior, desviaciones respecto al presupuesto, exhaustividad, con un registro de auditoría que permita responder a la pregunta «¿de dónde procede esta cifra?». Por último, la presentación, que se convierte en una tarea sencilla una vez que los datos son únicos, están fechados y validados.
Queda un límite que no debe traspasarse. La elección de los comparables, el tratamiento de un evento excepcional y el comentario dirigido a los inversores dependen del criterio del gestor. El objetivo no es eliminar el factor humano, sino reorientarlo: dedicar menos tiempo a elaborar la cifra y más a explicarla.
Esta es la lógica que se aplica en Bodic Apps, donde Portfolio Portal, Middle Office y Golden Source comparten los mismos datos en lugar de copiarlos entre sí. El marco previo, el conjunto de indicadores de referencia y la gestión del cambio en las participadas son competencia de Bodic Conseil.
Tres niveles de automatización, por orden de valor creciente. En primer lugar, la recopilación: un portal de introducción de datos estructurado, abierto a los directivos de las filiales, sustituye al intercambio de correos electrónicos y hace que la fecha de cierre sea previsible. Es el recurso más importante y más subestimado. A continuación, el control: coherencia con el trimestre anterior, desviaciones respecto al presupuesto, exhaustividad, con un registro de auditoría que permita responder a la pregunta «¿de dónde procede esta cifra?». Por último, la presentación, que se convierte en una tarea sencilla una vez que los datos son únicos, están fechados y validados.
Queda un límite que no debe traspasarse. La elección de los comparables, el tratamiento de un evento excepcional y el comentario dirigido a los inversores dependen del criterio del gestor. El objetivo no es eliminar el factor humano, sino reorientarlo: dedicar menos tiempo a elaborar la cifra y más a explicarla.
Esta es la lógica que se aplica en Bodic Apps, donde Portfolio Portal, Middle Office y Golden Source comparten los mismos datos en lugar de copiarlos entre sí. El marco previo, el conjunto de indicadores de referencia y la gestión del cambio en las participadas son competencia de Bodic Conseil.